Cuando la joya de la corona es el corazón.

Piezas cien por cien hechas a mano, con quilates de amor, paciencia y mimo. ¡Ah! Y fieltro, mucho fieltro. Porque en Amaigaberria encontrarás auténticas joyas artesanales hechas con este material. El valor de las cosas no reside en el qué, sino en el cómo están hechas.


Antiguamente los alquimistas buscaban la piedra filosofal que convirtiese todos los metales en oro. Yo he encontrado la mía, con la que convierto el fieltro en joyas únicas y diferentes, y se llama proceso de elaboración. Dedicación, paciencia y mimo, son los elementos de la fórmula con la que elaboro mis diseños. Sin duda se percibe en el resultado final y es por lo que cada pieza tiene corazón.




La protagonista eres tú.

Igual que ninguna de nosotras es igual, ninguno de los complementos en Amaigaberria tiene un gemelo idéntico. La elaboración artesanal e individual de cada pieza los hace únicos e irrepetibles. Además, todos y cada uno de los diseños que encontrarás en Amaigaberria son personalizables. Me gusta trabajar bajo pedido, para poder hacer cada accesorio pensando en la persona con la que va a ir a parar, y sobre todo, para poder hacer las modificaciones que necesites en él. Eso sí, cuento con un pequeño stock de cada modelo para poder agilizar los envíos y que el pedido llegue a tu casa lo más rápido posible.




Me encanta cuidar hasta el último detalle y hacer que Amaigaberria se convierta en toda una experiencia para ti.


Aprendiz de alquimistas

Detrás de Amaigaberria estoy yo, Judit. Tengo 27 años y vivo en un pueblo de Barcelona con mi pareja. ¡Ah! Y soy aprendiz de alquimista. Si te apetece conocerme mejor te invito a que visites mi web www.amaigaberria.com y me sigas en las redes sociales.